Dos narcobloqueos y la quema de un camión de maquiladora registrados durante la tarde del lunes y la madrugada de este martes en Aldama tienen como trasfondo un conflicto entre células delictivas por el control de la plaza en los municipios de Aldama y Ojinaga, informó Francisco Arturo Arizpe, coordinador de la Zona Centro de la Fiscalía General del Estado.
El primero de los eventos ocurrió a las 16:15 horas del lunes en el kilómetro 26+500 de la avenida Constitución, a la entrada de la carretera Chihuahua-Aldama, donde tres personas armadas con armas cortas amenazaron a conductores de tráiler y los obligaron a atravesar sus unidades para bloquear la vía.
Aproximadamente 30 o 40 minutos después, en la zona de Chorreras, pasando el cuartel de la Guardia Nacional, un grupo de personas bajó a ocupantes de un vehículo, les robó la unidad y arrojó objetos punzantes sobre el pavimento para ponchar llantas, presuntamente como medida para evitar que las víctimas pudieran desplazarse o seguirlos.
El tercer evento se registró ya entrada la madrugada de este martes, alrededor de las 2:20 horas, en la avenida Constitución y calle 30 de la colonia Centro de Aldama. Ahí, sujetos desconocidos bajaron al chofer de un camión de transporte de personal perteneciente a una maquiladora y le prendieron fuego a la unidad. Arizpe precisó que afortunadamente no había pasajeros a bordo en ese momento.
El coordinador advirtió que hasta el momento ninguna de las víctimas ha presentado denuncia formal, lo que limita la actuación del Ministerio Público. “Sabemos que hay un conflicto entre Aldama y Ojinaga por el control de la plaza”, señaló, y explicó que en el caso específico del delito de daños, la ley condiciona la investigación a la interposición de una querella por parte del propietario afectado. “Si el propietario del camión no presenta la querella, aunque tengamos una investigación preliminar, no le podemos dar continuidad”, subrayó.
La Fiscalía inició carpetas de investigación con base en los registros institucionales disponibles, pero sin declaraciones formales de las víctimas en ninguno de los casos.